domingo, 31 de agosto de 2014

De viaje por el reggae con Jimmy Cliff

El pionero, que acaba de pasar por el Rototom Sunsplash de Benicàssim, repasa para Rolling Stone cinco hitos de su carrera, que es también la historia de la música jamaicana.

“Yo soy música. Yo soy ritmo. Yo soy sonido. Yo soy el silencio. Yo soy el tono. Yo soy la frecuencia. Yo soy la vibración. La música estaba en mis genes antes de aterrizar en este planeta. Ya estaba en los genes de mis tatara-tatara-tatara-tatarabuelos”. Jimmy Cliff (1948, Jamaica) atiende desde Florida (EE UU) para trazar en cinco hitos la evolución de su carrera, que es, también, la de la música reggae. El autor de You can get it if you really want actúa el 16 de agosto en Benicássim (Castellón) dentro del Rototom Sunsplash, el festival de referencia de los sonidos jamaicanos, por donde también pasarán Lauryn Hill, Alpha Blondy, Beenie Man y Femi Kuti, entre otros.

Un excitante nuevo sonido
“Fue a principios de los 60, en Kingston, cuando se sentaron las bases de la música jamaicana. Era una época excitante, muy creativa. Cuando te levantabas por la mañana nunca sabías qué iba a pasar. Cualquier artista que estuviera involucrado en la escena aportaba algo para enriquecer esta cultura. Hubo grandes referentes en cada periodo, pero mis favoritos son éstos: si hablamos de ska, Derrick Morgan y Prince Buster; en rocksteady, Ken Boothe y Johnny Nash; y en el reggae, Dennis Brown y Gregory Isaacs”.

Mentor de dos leyendas
“Tuve la suerte de conocer a Desmond Dekker en sus inicios. Yo fui quien se encargó de hacer una de sus primeras audiciones. Cantó para mí tres canciones y elegí una que me dejó tocado. En cuanto la escuché, supe que aquello iba a ser muy grande. Se llamaba Honour your mother and your father. Ahí empezó su carrera y también fue el comienzo de una estrecha y cariñosa relación. Algo parecido me pasó con Bob Marley. También hice su primera audición para saber si su música tenía sustancia.Siempre tuvimos una relación de respeto, incluso, cuando se convirtió en una leyenda”.

Pistolas y machismo vs…
“Ahora, hay algunos artistas que están contaminando la cultura del reggae. Géneros como el dancehall son muy nocivos, porque degradan a la mujer. ¿Cómo se puede ser tan ignorante? Si insultas a las mujeres es que no respetas a tu madre. Si eliges la violencia, entonces, estarás inclinándote por el lado negativo de la vida. Hay quien me pregunta si me arrepiento de haber protagonizado la película The harder they come(1972). Soy consciente de que proyecta algunos valores que no comparto, pero así es la realidad, también existen cosas malas”.

… Amor y solidaridad
“Quien quiera formar parte de esta cultura, tiene que saber que la base está en el amor, el respeto y la solidaridad. Los valores del reggae son positivos. Para mí siempre ha sido muy importante la faceta espiritual: soy una persona con alma y necesito expresar esas preocupaciones en mi arte. También es importante el compromiso político, en especial en épocas duras como ésta. Estoy convencido de queuna nueva civilización está por llegar. Todo el sistema, ya sea político, social, económico o religioso, está muriendo. Y lo que viene será mucho mejor”.

La música es compartir
“Siempre he intentado colaborar con artistas de todo tipo. Compartiendo aprendes más sobre ti mismo. Estoy orgulloso de mis trabajos junto a Kool & The Gang, Peter Tosh y Cat Stevens. También de mis proyectos con bandas africanas. Me gusta reinventarme y no quedarme estancado. Por eso, en los últimos años he buscado nuevos retos, desde trabajar con Sting, Annie Lennox y Joe Strummer en Fantastic plastic people (2002), o con Tim Armstrong (Rancid, imagen superior), en Rebirth(2012)”.


Noticia extraida de www.rollingstone.es

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